¿NO SABES QUÉ HACER CON TU VIDA?

YA TENGAS 20, 24, 30, 40, 50 O LOS QUE SEAN, TIENES 2 ALTERNATIVAS

¿NO SABES QUÉ HACER CON TU VIDA?

YA TENGAS 20, 24, 30, 40, 50 O LOS QUE SEAN, TIENES 2 ALTERNATIVAS

Es una mierda estar así. Esa presión en el pecho y la sensación general de no tener nada claro. Puedes tratar de evitarla u olvidarte de ella, pero siempre está ahí, acompañándote a donde vayas.

Podrías ignorarla.

Si miras en tu círculo (amigos, familia) con atención, seguro que muchos parecen estar huyendo de esa sensación. Es muy probable que en sus vidas sea mucho más importante el próximo fin de semana, las próximas vacaciones o tareas triviales que tienen que realizar próximamente.

No todo el mundo tiene el valor suficiente para afrontar ese sentimiento de incertidumbre. La mayoría prefiere taparse los ojos mientras les consume poco a poco esa falta de propósito.

¿Tu por qué estás así?

¿Hay algo que ha ocurrido en tu vida que ha hecho que te encuentres en este estado?

¿Estás en un punto en el que tienes que tomar una decisión importante para tu futuro?

A lo mejor está llegando el momento en el que tienes que decidir por dónde orientar tus estudios; puede que hayas visto que necesitas un cambio en tu vida personal o laboral; quizá tu sueño de convertirte en deportista profesional se ha visto frustrado por una lesión o tus planes de futuro con una persona se han ido a la mierda.

A lo mejor simplemente te estás volviendo más consciente de ti mismo. Por el motivo que sea, te encuentras en un momento de incertidumbre. El camino está borroso y no sabes por dónde ir. Estás en un punto muy importante que, en parte, determinará tu futuro y necesitas tomar la decisión correcta.

Todos alguna vez nos hemos encontrado en este punto, pero no todos tomamos la decisión de la misma forma.

Esta decisión es muy sencilla, pero va a determinar tu presente y tu futuro.

Tienes que tomar una de dos opciones:

  • La pastilla roja. Se trata de un calmante, un tranquilizante. Los efectos que va a tener es callar por un tiempo esa parte de ti que está haciendo preguntas incómodas.
  • La pastilla azul. Consiste en incrementar tu sensibilidad, escucharte, conocerte y entender y decidir vivir tu vida conforme a lo que más te llena.

A nadie le gusta la incertidumbre, es tenebrosa, inquieta e impredecible. Es comprensible que una gran mayoría de personas prefieran evitarla y vivir su vida sin plan ni destino fijo, trabajando de forma automática todos los días por micro-momentos de placer, que son que al final les mueve cada día.

Se trata de perder sensibilidad y ser menos consciente (de la incertidumbre y de lo que te llena y te hace feliz)

Se puede llegar muy lejos con esta opción, puedes posponer afrontar tu vida hasta que se acabe. Aunque hay ocasiones en las que resulta inevitable mirar para otro lado cuando algún acontecimiento importante ocurre.

No es de extrañar que tarde o pronto tengan una “crisis existencial” en la que se encontrarán en el mismo punto, sólo que con más arrugas y frustraciones. Todo por evitar la más mínima ansiedad cuando reflexionan sobre su vida.

La otra opción da más miedo. Necesitas mirar donde duele y abrazarlo, escucharte y aceptarlo.

No hay una opción mejor que otra. Todo depende de lo que quieres y la vida que quieres tener.

Seguramente, en estos momentos hay preguntas que pasan por tu cabeza del tipo: ¿Qué tengo que hacer con mi vida?, ¿Qué debería hacer con mi vida?, ¿Qué hacer con mi vida?

Seguro que no es la primera vez que te haces estas preguntas y seguro que otras personas han tratado de ayudarte a responder sin mucho éxito con estas preguntas.

Las respuestas de estas personas/libros/páginas web suelen ir en esta dirección:

  • Haz un viaje
  • Haz voluntariado
  • Aprende un idioma
  • Lee un libro
  • Sal de tu zona de confort
  • Haz nuevos amigos
  • Escribe un diario
  • Aprende a tocar un instrumento

A pesar de la buena intención de estas respuestas, ellas nunca van a ser realmente satisfactorias por dos motivos:

  1. Aunque te sientes bien al haber recibido una respuesta y haber eliminado esa incertidumbre, no has resuelto el problema de fondo. Al finalizar toda la lista vas a seguir en el mismo punto.
  2. No estás haciendo la pregunta correcta.
La pregunta que quieres responder

La pregunta “¿qué debo hacer con mi vida?”, “¿Qué tengo que hacer con mi vida?” o “¿Qué hacer con mi vida?” no te va a dar la respuesta que realmente quieres. No va a resolver tu problema.

El problema que tienes no es que no se te ocurran una lista de actividades interesantes con las que ocupar tu tiempo. No necesitas irte 3 meses de viaje, hacer un voluntariado, hacerte fotos en estos sitios y subirlas a Instagram para que tus amigos le den a me gusta.

El problema es más profundo.

Lo que necesitas es encontrar satisfacción y plenitud. Quieres sentirte vivo y entusiasmado, quieres sentido en tu vida y felicidad.

Lo que quieres no es una lista de actividades, lo que necesitas es encontrar la forma de llenar tu vida de todo esto.

La pregunta que quieres hacer no es ¿qué tengo que hacer con mi vida?, si no ¿Qué es realmente importante para mí? ¿Qué es para mí una vida increíble*?

*Increíble en tus propios términos, lo que signifique para ti.

Esta pequeña diferencia es muy importante, porque las respuestas a ambas preguntas son muy diferentes.

Una respuesta va a callar esa inseguridad y la otra va a profundizar en ella.

La imagen de tu vida

El camino para crear una vida llena y emocionante tiene varios pasos. Aunque todos son esenciales para transformar tu vida, ninguno es tan importante como el primero: crear una imagen de esa vida increíble que quieres vivir.

Se trata del paso más importante, porque si no sabes a dónde vas, puedes acabar en cualquier lugar. Podrías invertir toda tu vida y tus esfuerzos intentando conseguir objetivos que son deseados por la sociedad o por otras personas sin tú alcanzar la más mínima satisfacción y felicidad.

Esto no significa que tus amigos no te desean lo mejor, o que la sociedad sea algún tipo de monstruo maligno devora sueños. Aunque hay objetivos que pueden ser muy importantes para otras personas, es probable que estos no tengan ningún sentido para ti. La única forma de evitar esto, es tener una visión clara de la vida que quieres vivir.

Crear una buena imagen de la vida que quieres vivir es una tarea que, aunque muchos lo intentan, muy pocos lo consiguen. Esto se debe a que la respuesta puede ser de dimensiones infinitas y a que es complicado entender qué elementos son importantes y cuales se pueden ignorar.

Las principales dificultades a las que se suelen enfrentar las personas que realizan por primera vez el ejercicio son:

1º El periodo de tiempo

Se trata del problema más inmediato. Cuando nos preguntamos: “¿Qué es para mí una vida increíble?” o “¿Qué tipo de vida quiero tener?” tenemos muchas dificultades para responder estas preguntas en primer lugar.

¿Por qué?

¡Porque la pregunta es demasiado abierta!

Si no estableces un periodo de tiempo concreto, puedes pasarte meses tratando de describir los diferentes periodos de tu vida. Después de todo, tu vida ideal será diferente en cada etapa de tu vida, no sería lo mismo ahora que dentro de 10 años.

Hasta que no empieces a limitar tu visión a un periodo más manejable, estarás perdiendo el tiempo. Por lo tanto, el primer paso consiste en reducir el periodo de tiempo. En vez de preguntarte: “¿Cómo quiero que sea mi vida?”, pregunta por ejemplo: “¿Cómo quiero que sea un día normal de mi vida perfecta en 1 año?”.

2º Perder el tiempo en detalles irrelevantes

Crear una buena visión que te satisfaga puede llevar mucho tiempo. Hay algunos clientes que han dedicado más de 40 horas al mes y todavía han sentido que el ejercicio estaba incompleto. También hay otros que son capaces de completarlo en menos de 3 horas, depende de cada uno.

Uno de los principales motivos por el que algunos tardan demasiado en realizar este ejercicio es que pierden el tiempo en detalles que en realidad, no tienen ningún impacto sobre su nivel de satisfacción, plenitud y alegría.

Por ejemplo, considera las siguientes preguntas:

¿Importa el número exacto de ventanas que tiene tu casa? ¿Si tuviera 18 en vez de 21 estarías menos satisfecho?

¿Afecta la altura exacta de la verja del patio de los vecinos de al lado a tu felicidad de alguna manera?

¿El color de las cuerdas para tender la ropa es relevante para ti de alguna forma?

Hay muchos detalles que no son determinantes con los que puedes perder el tiempo cuando escribes tu día perfecto. Si no te centras en lo importante, vas a alargar de forma innecesaria un proceso ya de por sí largo.

Para asegurarte de que eres capaz de completar bien el ejercicio, asegúrate de que no pierdes el tiempo en temas que no importan. Si te encuentras atascado o dudas mucho sobre incluir algo, pregúntate: Si esto fuera diferente, ¿Disminuiría el nivel de satisfacción y plenitud que experimentaría en mi día? Si la respuesta es no, no pierdas más el tiempo y pasa a lo siguiente que sí tiene un impacto en tu vida.

3º Saltarte detalles importantes

Los novatos suelen perder mucho tiempo describiendo elementos irrelevantes y olvidan completamente aquello que sí les importa. Malgastan horas describiendo las luces antiniebla de su coche ideal y se les olvida incluir cosa esenciales sobre el tipo de persona con la que se quieren rodear, sus amigos o los elementos de su trabajo que le hacen sentir satisfecho.

Para crear una visión de vida que te llene, te emocione y te haga levantarte cada mañana de la cama, asegúrate de incluir todo lo que sea realmente importante para ti. No escribas solamente: “unos amigos vienen a cenar a casa”, describe quienes son, a qué se dedican, cómo te apoyan, cómo te ayudan a ser mejor persona…

No escribas simplemente “luego me pongo a trabajar una hora”. Describe tu trabajo, qué haces, con quién trabajas, cuál es tu función, qué te fascina, cuáles son los objetivos, cómo contribuyes para conseguirlos”. Cuando comas, no escribas: “me voy a comer”, describe la comida, quién la ha hecho, por qué la ha hecho, qué contiene, si está incluida en tu dieta o no…

Asegúrate de incluir todos los detalles que hacen que tu día sea increíble y que te entusiasme.

4º Inconsistencias

Normalmente, tu visión de tu día perfecto se compone de muchas ideas diferentes provenientes de experiencias variadas. Quizá incluyas algo que recuerdas de cuando tenias 8 años, algo de una película que has visto hace dos días, o quizás, algo que se te ha ocurrido en ese momento.

Todos estos elementos te pueden parecer interesantes, pero cuando tratas de incluirlos en tu visión, puede haber algunos problemas.

Quizás te apetezca cenar un chuletón de medio kilo e ir luego a darte un baño en el mar. Aunque sea posible, no es muy compatible.

Quizás quieras dormir 8 horas pero no quieras madrugar ni acostarte temprano. Simplemente, no es posible.

Cuando realizas este ejercicio, asegúrate de ser consciente de inconsistencias. Cuantas más haya, más difícil te va a resultar crear ese día y mayor frustración experimentarás en el proceso.

Crear tu día perfecto

Ahora que conoces los errores más comunes que la gente realiza cuando la gente intenta crear una visión de su vida que le entusiasme, ha llegado la hora de empezar a crear la tuya.

Como viste antes, el primer problema es la pregunta que realizamos, porque determina los obstáculos a los que nos enfrentamos. Por lo tanto, limitaremos el periodo respondiendo a una pregunta concreta:

¿Si en 5 años estuviera viviendo mi vida ideal, cómo sería un día normal?

Esta pregunta es importante por el siguiente motivo:

Estoy seguro de que hay muchas cosas que quieres hacer. Lugares que visitar, cosas que hacer, personas que conocer, comida que comer… Crear una visión que incluya todo esto va a ser una tarea muy complicada. Esta pregunta te facilita la respuesta porque te pregunta por un día normal, un día promedio, un martes cualquiera.

Independientemente de tu visión de vida, vas a acabar desarrollando tus rutinas. Estas rutinas de tu día a día son los cimientos sobre el que se construye tu vida perfecta.

El siguiente punto es ¿cómo responder a esta pregunta?

Paso 1: El primer momento del día:

Muchas personas cuando hacen este ejercicio empiezan por escribir un montón de actividades que quieren realizar y se les va de las manos.

Escriben hojas y hojas de las actividades que les vienen a la cabeza y resulta imposible organizar todas ellas de forma que se incluyan en un día. Esto obviamente no es nada productivo.

La manera de responder a esta pregunta es empezando con el primer momento del día.

Imagínate despertando, quizás en la cama, en la playa, en la bañera, en un armario (donde quieras), y pregúntate. ¿Qué es necesario para que este momento sienta que está completo?

Puedes incluir cualquier cosa que vaya a hacer que ese momento sea para ti de 10. La temperatura, la hora, la ropa, las personas con las que estás…

Recuerda no perder el tiempo describiendo algo que no tiene ningún impacto en tu nivel de satisfacción.

Paso 2. El siguiente momento

Una vez que hayas terminado de describir todo lo necesario para hacer a ese momento especial, piensa en el siguiente momento y pregúntate:

  • ¿Qué tendría que pasar para que el siguiente momento fuera perfecto?
  • ¿Qué haces?
  • ¿Dónde vas?
  • ¿Cómo haces lo que vayas a hacer?
  • ¿Con quién lo haces?
  • ¿Por qué lo haces?

Describe el momento con tanto detalle como sea necesario para entusiasmarte sólo leyéndolo. Recuerda que se trata de describir un día normal, no trates de describir aquel día de vacaciones en el que pasas el día con tu pareja en un hotel.

Paso 3. Sigue hasta que acabes el día

Una vez que hayas acabado ese momento, vete al siguiente y hazte las mismas preguntas:

  • ¿Qué tendría que pasar para que el siguiente momento fuera perfecto?
  • ¿Qué haces?
  • ¿Dónde vas?
  • ¿Cómo haces lo que vayas a hacer?
  • ¿Con quién lo haces?
  • ¿Por qué lo haces?

Cuando acabes, sigue sucesivamente hasta el momento de cerrar los ojos para dormir.

Una vez que hayas acabado, revisa lo que has escrito y busca incoherencias. Asegúrate de que lo que escribes es posible conseguirlo en un día. Si no lo es, edítalo hasta que consigas una visión consistente que te satisfaga.

Cuando hayas acabado la revisión, debes tener escrito un día que te emocione y entusiasme.

Eso es lo que tienes que hacer para sentirte lleno y satisfecho.

¿No sabes qué hacer con tu vida?

Esta es la solución

Deja de buscar respuestas vacías que no te llevan a ninguna parte. No pierdas el tiempo leyendo libros y artículos sobre “10 cosas que hacer antes de morir” y no pienses que irte de vacaciones o voluntariado te va a resolver nada. Necesitas mirar dentro de ti y enfrentarte al problema.

Tu vida es demasiado importante como para perder el tiempo y quedarte sin hacer todo lo que realmente quieres.
Tómate tu tiempo para crear una imagen de tu vida que te inspire y te apasione.

Si necesitas ayuda, Origen es un programa creado para ayudarte en este proceso.

Es una mierda estar así. Esa presión en el pecho y la sensación general de no tener nada claro. Puedes tratar de evitarla u olvidarte de ella, pero siempre está ahí, acompañándote a donde vayas.

Podrías ignorarla.

Si miras en tu círculo (amigos, familia) con atención, seguro que muchos parecen estar huyendo de esa sensación. Es muy probable que en sus vidas sea mucho más importante el próximo fin de semana, las próximas vacaciones o tareas triviales que tienen que realizar próximamente.

No todo el mundo tiene el valor suficiente para afrontar ese sentimiento de incertidumbre. La mayoría prefiere taparse los ojos mientras les consume poco a poco esa falta de propósito.

¿Tu por qué estás así?

¿Hay algo que ha ocurrido en tu vida que ha hecho que te encuentres en este estado?

¿Estás en un punto en el que tienes que tomar una decisión importante para tu futuro?

A lo mejor está llegando el momento en el que tienes que decidir por dónde orientar tus estudios; puede que hayas visto que necesitas un cambio en tu vida personal o laboral; quizá tu sueño de convertirte en deportista profesional se ha visto frustrado por una lesión o tus planes de futuro con una persona se han ido a la mierda.

A lo mejor simplemente te estás volviendo más consciente de ti mismo. Por el motivo que sea, te encuentras en un momento de incertidumbre. El camino está borroso y no sabes por dónde ir. Estás en un punto muy importante que, en parte, determinará tu futuro y necesitas tomar la decisión correcta.

Todos alguna vez nos hemos encontrado en este punto, pero no todos tomamos la decisión de la misma forma.

Esta decisión es muy sencilla, pero va a determinar tu presente y tu futuro.

Tienes que tomar una de dos opciones:

  • La pastilla roja. Se trata de un calmante, un tranquilizante. Los efectos que va a tener es callar por un tiempo esa parte de ti que está haciendo preguntas incómodas.
  • La pastilla azul. Consiste en incrementar tu sensibilidad, escucharte, conocerte y entender y decidir vivir tu vida conforme a lo que más te llena.

A nadie le gusta la incertidumbre, es tenebrosa, inquieta e impredecible. Es comprensible que una gran mayoría de personas prefieran evitarla y vivir su vida sin plan ni destino fijo, trabajando de forma automática todos los días por micro-momentos de placer, que son que al final les mueve cada día.

Se trata de perder sensibilidad y ser menos consciente (de la incertidumbre y de lo que te llena y te hace feliz)

Se puede llegar muy lejos con esta opción, puedes posponer afrontar tu vida hasta que se acabe. Aunque hay ocasiones en las que resulta inevitable mirar para otro lado cuando algún acontecimiento importante ocurre.

No es de extrañar que tarde o pronto tengan una “crisis existencial” en la que se encontrarán en el mismo punto, sólo que con más arrugas y frustraciones. Todo por evitar la más mínima ansiedad cuando reflexionan sobre su vida.

La otra opción da más miedo. Necesitas mirar donde duele y abrazarlo, escucharte y aceptarlo.

No hay una opción mejor que otra. Todo depende de lo que quieres y la vida que quieres tener.

Seguramente, en estos momentos hay preguntas que pasan por tu cabeza del tipo: ¿Qué tengo que hacer con mi vida?, ¿Qué debería hacer con mi vida?, ¿Qué hacer con mi vida?

Seguro que no es la primera vez que te haces estas preguntas y seguro que otras personas han tratado de ayudarte a responder sin mucho éxito con estas preguntas.

Las respuestas de estas personas/libros/páginas web suelen ir en esta dirección:

  • Haz un viaje
  • Haz voluntariado
  • Aprende un idioma
  • Lee un libro
  • Sal de tu zona de confort
  • Haz nuevos amigos
  • Escribe un diario
  • Aprende a tocar un instrumento

A pesar de la buena intención de estas respuestas, ellas nunca van a ser realmente satisfactorias por dos motivos:

  1. Aunque te sientes bien al haber recibido una respuesta y haber eliminado esa incertidumbre, no has resuelto el problema de fondo. Al finalizar toda la lista vas a seguir en el mismo punto.
  2. No estás haciendo la pregunta correcta.

La pregunta que quieres responder

La pregunta “¿qué debo hacer con mi vida?”, “¿Qué tengo que hacer con mi vida?” o “¿Qué hacer con mi vida?” no te va a dar la respuesta que realmente quieres. No va a resolver tu problema.

El problema que tienes no es que no se te ocurran una lista de actividades interesantes con las que ocupar tu tiempo. No necesitas irte 3 meses de viaje, hacer un voluntariado, hacerte fotos en estos sitios y subirlas a Instagram para que tus amigos le den a me gusta.

El problema es más profundo.

Lo que necesitas es encontrar satisfacción y plenitud. Quieres sentirte vivo y entusiasmado, quieres sentido en tu vida y felicidad.

Lo que quieres no es una lista de actividades, lo que necesitas es encontrar la forma de llenar tu vida de todo esto.

La pregunta que quieres hacer no es ¿qué tengo que hacer con mi vida?, si no ¿Qué es realmente importante para mí? ¿Qué es para mí una vida increíble*?

*Increíble en tus propios términos, lo que signifique para ti.

Esta pequeña diferencia es muy importante, porque las respuestas a ambas preguntas son muy diferentes.

Una respuesta va a callar esa inseguridad y la otra va a profundizar en ella.

La imagen de tu vida

El camino para crear una vida llena y emocionante tiene varios pasos. Aunque todos son esenciales para transformar tu vida, ninguno es tan importante como el primero: crear una imagen de esa vida increíble que quieres vivir.

Se trata del paso más importante, porque si no sabes a dónde vas, puedes acabar en cualquier lugar. Podrías invertir toda tu vida y tus esfuerzos intentando conseguir objetivos que son deseados por la sociedad o por otras personas sin tú alcanzar la más mínima satisfacción y felicidad.

Esto no significa que tus amigos no te desean lo mejor, o que la sociedad sea algún tipo de monstruo maligno devora sueños. Aunque hay objetivos que pueden ser muy importantes para otras personas, es probable que estos no tengan ningún sentido para ti. La única forma de evitar esto, es tener una visión clara de la vida que quieres vivir.

Crear una buena imagen de la vida que quieres vivir es una tarea que, aunque muchos lo intentan, muy pocos lo consiguen. Esto se debe a que la respuesta puede ser de dimensiones infinitas y a que es complicado entender qué elementos son importantes y cuales se pueden ignorar.

Las principales dificultades a las que se suelen enfrentar las personas que realizan por primera vez el ejercicio son:

1º El periodo de tiempo

Se trata del problema más inmediato. Cuando nos preguntamos: “¿Qué es para mí una vida increíble?” o “¿Qué tipo de vida quiero tener?” tenemos muchas dificultades para responder estas preguntas en primer lugar.

¿Por qué?

¡Porque la pregunta es demasiado abierta!

Si no estableces un periodo de tiempo concreto, puedes pasarte meses tratando de describir los diferentes periodos de tu vida. Después de todo, tu vida ideal será diferente en cada etapa de tu vida, no sería lo mismo ahora que dentro de 10 años.

Hasta que no empieces a limitar tu visión a un periodo más manejable, estarás perdiendo el tiempo. Por lo tanto, el primer paso consiste en reducir el periodo de tiempo. En vez de preguntarte: “¿Cómo quiero que sea mi vida?”, pregunta por ejemplo: “¿Cómo quiero que sea un día normal de mi vida perfecta en 1 año?”.

2º Perder el tiempo en detalles irrelevantes

Crear una buena visión que te satisfaga puede llevar mucho tiempo. Hay algunos clientes que han dedicado más de 40 horas al mes y todavía han sentido que el ejercicio estaba incompleto. También hay otros que son capaces de completarlo en menos de 3 horas, depende de cada uno.

Uno de los principales motivos por el que algunos tardan demasiado en realizar este ejercicio es que pierden el tiempo en detalles que en realidad, no tienen ningún impacto sobre su nivel de satisfacción, plenitud y alegría.

Por ejemplo, considera las siguientes preguntas:

¿Importa el número exacto de ventanas que tiene tu casa? ¿Si tuviera 18 en vez de 21 estarías menos satisfecho?

¿Afecta la altura exacta de la verja del patio de los vecinos de al lado a tu felicidad de alguna manera?

¿El color de las cuerdas para tender la ropa es relevante para ti de alguna forma?

Hay muchos detalles que no son determinantes con los que puedes perder el tiempo cuando escribes tu día perfecto. Si no te centras en lo importante, vas a alargar de forma innecesaria un proceso ya de por sí largo.

Para asegurarte de que eres capaz de completar bien el ejercicio, asegúrate de que no pierdes el tiempo en temas que no importan. Si te encuentras atascado o dudas mucho sobre incluir algo, pregúntate: Si esto fuera diferente, ¿Disminuiría el nivel de satisfacción y plenitud que experimentaría en mi día? Si la respuesta es no, no pierdas más el tiempo y pasa a lo siguiente que sí tiene un impacto en tu vida.

3º Saltarte detalles importantes

Los novatos suelen perder mucho tiempo describiendo elementos irrelevantes y olvidan completamente aquello que sí les importa. Malgastan horas describiendo las luces antiniebla de su coche ideal y se les olvida incluir cosa esenciales sobre el tipo de persona con la que se quieren rodear, sus amigos o los elementos de su trabajo que le hacen sentir satisfecho.

Para crear una visión de vida que te llene, te emocione y te haga levantarte cada mañana de la cama, asegúrate de incluir todo lo que sea realmente importante para ti. No escribas solamente: “unos amigos vienen a cenar a casa”, describe quienes son, a qué se dedican, cómo te apoyan, cómo te ayudan a ser mejor persona…

No escribas simplemente “luego me pongo a trabajar una hora”. Describe tu trabajo, qué haces, con quién trabajas, cuál es tu función, qué te fascina, cuáles son los objetivos, cómo contribuyes para conseguirlos”. Cuando comas, no escribas: “me voy a comer”, describe la comida, quién la ha hecho, por qué la ha hecho, qué contiene, si está incluida en tu dieta o no…

Asegúrate de incluir todos los detalles que hacen que tu día sea increíble y que te entusiasme.

4º Inconsistencias

Normalmente, tu visión de tu día perfecto se compone de muchas ideas diferentes provenientes de experiencias variadas. Quizá incluyas algo que recuerdas de cuando tenias 8 años, algo de una película que has visto hace dos días, o quizás, algo que se te ha ocurrido en ese momento.

Todos estos elementos te pueden parecer interesantes, pero cuando tratas de incluirlos en tu visión, puede haber algunos problemas.

Quizás te apetezca cenar un chuletón de medio kilo e ir luego a darte un baño en el mar. Aunque sea posible, no es muy compatible.

Quizás quieras dormir 8 horas pero no quieras madrugar ni acostarte temprano. Simplemente, no es posible.

Cuando realizas este ejercicio, asegúrate de ser consciente de inconsistencias. Cuantas más haya, más difícil te va a resultar crear ese día y mayor frustración experimentarás en el proceso.

Crear tu día perfecto

Ahora que conoces los errores más comunes que la gente realiza cuando la gente intenta crear una visión de su vida que le entusiasme, ha llegado la hora de empezar a crear la tuya.

Como viste antes, el primer problema es la pregunta que realizamos, porque determina los obstáculos a los que nos enfrentamos. Por lo tanto, limitaremos el periodo respondiendo a una pregunta concreta:

¿Si en 5 años estuviera viviendo mi vida ideal, cómo sería un día normal?

Esta pregunta es importante por el siguiente motivo:

Estoy seguro de que hay muchas cosas que quieres hacer. Lugares que visitar, cosas que hacer, personas que conocer, comida que comer… Crear una visión que incluya todo esto va a ser una tarea muy complicada. Esta pregunta te facilita la respuesta porque te pregunta por un día normal, un día promedio, un martes cualquiera.

Independientemente de tu visión de vida, vas a acabar desarrollando tus rutinas. Estas rutinas de tu día a día son los cimientos sobre el que se construye tu vida perfecta.

El siguiente punto es ¿cómo responder a esta pregunta?

Paso 1: El primer momento del día:

Muchas personas cuando hacen este ejercicio empiezan por escribir un montón de actividades que quieren realizar y se les va de las manos.

Escriben hojas y hojas de las actividades que les vienen a la cabeza y resulta imposible organizar todas ellas de forma que se incluyan en un día. Esto obviamente no es nada productivo.

La manera de responder a esta pregunta es empezando con el primer momento del día.

Imagínate despertando, quizás en la cama, en la playa, en la bañera, en un armario (donde quieras), y pregúntate. ¿Qué es necesario para que este momento sienta que está completo?

Puedes incluir cualquier cosa que vaya a hacer que ese momento sea para ti de 10. La temperatura, la hora, la ropa, las personas con las que estás…

Recuerda no perder el tiempo describiendo algo que no tiene ningún impacto en tu nivel de satisfacción.

Paso 2. El siguiente momento

Una vez que hayas terminado de describir todo lo necesario para hacer a ese momento especial, piensa en el siguiente momento y pregúntate:

  • ¿Qué tendría que pasar para que el siguiente momento fuera perfecto?
  • ¿Qué haces?
  • ¿Dónde vas?
  • ¿Cómo haces lo que vayas a hacer?
  • ¿Con quién lo haces?
  • ¿Por qué lo haces?

Describe el momento con tanto detalle como sea necesario para entusiasmarte sólo leyéndolo. Recuerda que se trata de describir un día normal, no trates de describir aquel día de vacaciones en el que pasas el día con tu pareja en un hotel.

Paso 3. Sigue hasta que acabes el día

Una vez que hayas acabado ese momento, vete al siguiente y hazte las mismas preguntas:

  • ¿Qué tendría que pasar para que el siguiente momento fuera perfecto?
  • ¿Qué haces?
  • ¿Dónde vas?
  • ¿Cómo haces lo que vayas a hacer?
  • ¿Con quién lo haces?
  • ¿Por qué lo haces?

Cuando acabes, sigue sucesivamente hasta el momento de cerrar los ojos para dormir.

Una vez que hayas acabado, revisa lo que has escrito y busca incoherencias. Asegúrate de que lo que escribes es posible conseguirlo en un día. Si no lo es, edítalo hasta que consigas una visión consistente que te satisfaga.

Cuando hayas acabado la revisión, debes tener escrito un día que te emocione y entusiasme.

Eso es lo que tienes que hacer para sentirte lleno y satisfecho.

¿No sabes qué hacer con tu vida?
Esta es la solución

Deja de buscar respuestas vacías que no te llevan a ninguna parte. No pierdas el tiempo leyendo libros y artículos sobre “10 cosas que hacer antes de morir” y no pienses que irte de vacaciones o voluntariado te va a resolver nada. Necesitas mirar dentro de ti y enfrentarte al problema.

Tu vida es demasiado importante como para perder el tiempo y quedarte sin hacer todo lo que realmente quieres.
Tómate tu tiempo para crear una imagen de tu vida que te inspire y te apasione.

Si necesitas ayuda, Origen es un programa creado para ayudarte en este proceso.